Esta hermosa maestría de Reiki tradicional caló fuertemente mi corazón, fue un gran desafío llegar a cada clase por el trabajo, mi hija, la rutina, el cansancio pero sin duda eran el escape necesario al ruido abrumador del día a día. Al incluir el Reiki en el diario vivir siendo pilar fundamental en la sanación de nuestras heridas, a utilizar herramientas poderosas para sobrellevar desde momentos difíciles hasta la rutina diaria trayendo bienestar y alegría.
Reiki ha enriquecido mi alma y espíritu.
Gracias por siempre sensei Estefanía, no sé si logras dimensionar el gran aporte a nuestras vidas

















